En Japón los niños asisten a la escuela de su comunidad. A menos que vayan a una escuela particular por alguna razón especial, lo más común es que vayan a la escuela que está a una distancia dentro de un perímetro en el que puedan ir caminando.
Asi mismo, se acostumbra o la menos hasta hace poco, la visita del maestro a la casa de cada uno de los alumnos. Esto con el objetivo de conocer el ambiente en el que vive el estudiante para poder comprender mejor su comportamiento y demás. Este día, yo siempre veía a las mamás apuradas en limpiar su casa por si el maestro decidía “subir” a la casa. En Japón se utiliza la expresión subir porque la entrada está hecha con un desnivel como si tuviera un escalón. Abajo se quitan los zapatos y suben descalzos para ponerse las pantunflas si es que la tienen preparadas.
Antes de la visita a la casa, por supuesto que se tiene la ceremonia de inicio de clases y la visita a la escuela.
Una ocasión específica, cuando llegó el maestro a la casa, su expresión cambió por una de asombro.
Me dijo: “¿Es usted la mamá de el niño Nakashima?!?! Por fin la encuentro.”
Su comentario me sorprendió, sobre todo porque se espera que siempre llegue el maestro con una reverencia y más solemnidad. Continuó…
“El día de visita a la escuela la ví a usted (soy mexicana) dentro del grupo de padres de familia. Normalmente cuando los estudiantes que vienen de familias internacionales tienen alguna peculiaridad al hablar. Puede uno reconocer que hay algo diferente en su entorno ya sea por el uso gramatical de las palabras o cierta entonación. Sin embargo, entre mis estudiantes buscaba yo quién podría ser su hijo/a.
Llegué incluso a pensar que más bien había ido a la escuela como invitada de alguien, no como parte de la comunidad.”
Me dió gusto saber esto.
le expliqué entonces que yo nunca hablaba en japonés con mis hijos. Únicamente español, sin intercalar palabras en japonés.
El idioma japonés lo habían aprendido entonces de su papá, sus abuelos, maestros y amigos japoneses.
Ahora cuando tengo que hacer trabajo de traducción de documentos oficiales ellos son una gran ayuda para hacerme la revisión y sugerencias necesarias.
Les aconsejo entonces a aquellos que tienen en una situación similar a la mía que se enfoquen en su idioma materno. Esto trae grandes beneficios y con la edad hace que el vínculo se fortalezca. Muy importante para lograr esto es llevarlos de vez en cuando al país de origen para que tengan amigos con quienes compartir a su vez, y desarrollen el gusto por el idioma de manera natural.

