Últimamente se habla mucho de alinearse con el propósito de vida, alinearse con nuestro yo, etc..
Yo voy a hablar sobre la alineación física del cuerpo. Con enderezar al cuerpo de tal forma que cada parte esté en el lugar que debe estar.
Cuando tuve a mi hija pasaba mucho tiempo cargándola. Con un brazo la cargaba y con el otro cocinaba, comía, tendía la ropa, etc… Creo que cualquier mamá en países como este que no tienen servicio doméstico como algo incorporado en su estilo de vida, me entendería.
Durante una semana sentía un fuerte dolor en el pecho. Le dije a mi esposo y me recomendó con su doctor.
Guía que me tomaran unas radiografías y cuando me llamó para darme la explicación me dijo: “Tiene usted los pulmones y el corazón más grande y perfectos que he visto en mi vida. ¡Solo en los libros de texto había visto una forma tan perfecta! ¿Nació en algún país muy alto o en las montañas?”
Yo le respondí: “Vengo de México”
El doctor sonriendo me dijo : “Ahí la respuesta. Muy bien… No tiene nada. Seguramente es un dolor muscular. ¿Ha estado cargando cosas pesadas?”
No tuvo que decir nada más. Por supuesto todos los días cargaba a mi bebé.
Más tranquila salí de ahí pero el dolor no se había eliminado, por supuesto.
Al otro día al recoger el periódico salió un papel volando.
Lo recogí y decía “¿Dolores musculares? Ajustamos su cuerpo en una hora. Puede venir con pantalones de mezclilla y ajustaremos su cuerpo.”
Me pareció extraño, pero como lo que yo tenía era dolor muscular me animé a ir. Si era solo una hora mi bebé probablemente podría esperarme ahí en un ladito en su canasta.
La especialista era una mujer de un poco más de cincuenta años. Era muy alegre y amable.
No me preguntó nada, solo dijo que me recostara y ella podía ver lo que estaba mal alineado.
Hizo los ajustes necesarios, sin que sintiera yo absolutamente nada de dolor y cuando me levanté, el dolor había desaparecido completamente.
Me sentía como nueva. Entonces pensé que era una maravilla.
A partir de ese día cuando le sentía cansada o agotada la llamaba y ella muy amablemente iba a mi casa.
Con el tiempo aprendí también yo lo básico y es por eso que podía ajustar a mis hijos después de sus actividades físicas intensas en sus equipos de softbol y baloncesto.

Incluso ahora voy generalmente antes o después de un largo viaje en avión.
Les recomiendo hacer lo mismo.
Hay gran ciencia en eso.
Pensemos en nuestras venas como mangueras. Si nuestro cuerpo estuviera lleno de mangueras conectadas, cuando un órgano o hueso estuviera mal acomodado nos causaría interferencia en flujo normal de sangre. Eso acumulado con el tiempo nos trae molestias que no necesitan curarse con pastillas ni medicinas sino más bien simplemente acomodando bien el cuerpo.
No solo los coches necesitan alineación y balanceo, también alinear el cuerpo trae muchos beneficios.
Hoy fui a mi sesión después de muchos meses. Es buena oportunidad para preguntar sobre nuevos consejos y resolver mis dudas. Hoy me explicó porque cuando ponemos nuestra mano sobre el alguna parte del cuerpo de las personas con buena intención se transmitirá una cierta energía que desbloquea nudos energéticos y hace que la energía de esa persona fluya. Es común entonces que le empiece a ir mejor a la persona porque se ha estabilizado energéticamente.
Este es un poder que todos tenemos en nuestras manos y que lo podemos sentir cuando somos pequeños por el contacto con nuestros padres pero desafortunadamente poco a poco lo vamos olvidando.


