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Un día recibí una llamada de una amiga.

Me decía que una señora había tocado a su puerta y la había invitado a una plática sobre relaciones familiares.

Le había dicho que era una especie de orientación para solucionar cualquier tipo de situación familiar por difícil que fuera.

Ella me dijo que quería ir, pues su vida no era fácil en este país pero le daba miedo ir sola.

El lugar de la plática era muy cerca de mi casa. Podía yo ir en mi bicicleta, así que la acompañé.

El maestro explicaba como nuestra vida se va desarrollando según nuestras acciones, por supuesto, pero los resultados eran a final de cuentas resultado de nuestra intención. De lo que realmente no se ve pero se siente.

Comentaba como mucha gente tiene problemas con los suegros precisamente porque buscan quedar bien con ellos aunque en realidad no los quieran. Mencionaba que era más honesto y saludable mantener una distancia o tener una posición más neutral en lugar de fingir cariño. Que el problema la mayoría de las veces en la gente era su ego y la falta de sinceridad. El no querer reconocer que somos vulnerables.

Me parecía bastante razonable y lógico todo lo que explicaba. En el salón no éramos más de 10 personas escuchando.

Finalmente dijo que si alguien quería preguntar algo específico tenía un poco de tiempo para respondernos.

Nadie se movió.

Entonces a mí se me ocurrió preguntar algo que cualquier persona lo veía como natural, pero sin pensar pregunté:

“Mi hija en ocasiones se pone un poco rebelde, sobre todo cuando mi esposo sale de viaje. Yo le he dicho a él, pero cuando él está en Japón ella no se comporta rebelde.’

El maestro me respondió:

“¿No será que la rebelde es usted?”

Yo me sorprendí!!!

El maestro vió mi cara y me preguntó :

“¿Tiene usted el mismo estilo de vida cuando está su esposo que cuando no está?”

Pensé un poquito y respondí :

“Básicamente sí. Solo que cuando no está salimos más a jugar al parque y otros lugares.”

El me respondió:

“No cambie su estilo de vida esté o no esté él y verá cómo el carácter de su hija se estabiliza también en todo momento”

Regresé a casa emocionada de saber la respuesta.

Mi esposo no estaba en Japón entonces decidí no salir tanto como cuando él estaba en casa .

Resultado….

Me estresó demasiado estar así y a mis hijos también.

Entonces salimos al parque y ahí pensé nuevamente….-el maestro dijo que no cambiará; no dijo que no saliera-

Cuando regresó mi esposo de viaje y llegó el fin de semana él se recostó en el tatami y encendió la televisión.

Entonces le dije: “vamos a salir al parque a jugar un rato mientras descansas”

Él de pronto se molestó pero luego se levantó y dijo:

“yo también quiero salir “

Entonces nos llevó en el coche a un parque cerca de las montañas.

Nos divertimos mucho

A partir de ese día los fines de semana eran para salir al parque, a pescar, andar en bicicleta, ir a conciertos, partidos y demás.

Y fue así como mi hija en lugar de rebelde se volvió en mi mejor consejera de vida.

PD: Ya me había dicho el Sr. Sh….ara, a quien considero como una persona paterna clave que debía escuchar con seriedad lo que mis hijos me decían. Incluso grabar las conversaciones si podía; porque ellos estaban más cerca que nosotros de la fuente y podían informarnos mejor.

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